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¿Que son son los íncubos y súcubos? 1ª parte – los íncubos

Íncubo

En esta ocasión os hablaré sobre los íncubos, y mañana os escribiré sobre los súcubos, que son dos tipos de demonios o seres malignos que se alimentan de la energía sexual del ser humano.

A lo largo de mi experiencia en el mundo espiritual, he tenido la ocasión de tratar algunos casos de víctimas de íncubos y súcubos. Aquí os dejo información para que sepáis más sobre estos demonios.

vamos a comenzar por saber…

¿Que son son los íncubos?.

Los íncubos son del género masculino y se alimentan de la energía sexual femenina. Son seres demoniacos con instintos lujuriosos y gran poder de doblegación entre otras lindezas.

Son criaturas que son capaces de extraer la energía sexual del ser humano mediante el acto sexual, también existe la teoría de que estos seres son igualmente capaces de hacer extremadamente feliz en las relaciones sexuales a su víctima  y, también son capaces de volverte loco de terror.
ÍNCUBO viene del latín INCUBARE … (Yacer) y dándole una traducción sería algo así como ME ACUESTO SOBRE TI.

Fijaros en la diferencia que puede haber sobre un muerto que se recuesta en tu espalda  (podéis verlo aquí Síntomas de un muerto recostado. y otro que se acuesta sobre tí.

ÍNCUBO
ÍNCUBO

El íncubo es un ser demoniaco y con forma masculina, siempre irá a por una víctima del género de femenino, atacandolas durante la noche, en la cama y casi siempre cuando duermen.
Los íncubos no son atractivos, ya que no busca la seducción sino despertar en su víctima los instintos sexuales más bajos y primitivos.

Dependiendo el país, el íncubo se presentará de un tamaño y forma, a veces como un hombre fortachón y barrigón , otras como un señor alto, delgado y peludo, otras como un joven apuesto y bien vestido y otras en forma de ave ( tipo ave fénix)  pero siempre … Siempre, está dotado de un miembro descomunal.

suele atender a estos nombres, Leviatán, Belaam, Zabulón o Alpiel Efelios…entre otros muchos.

 

Modus operandi:

 

El íncubo se introduce en la mente femenina y siembra la lujuria, provocando sueños húmedos, pensamientos de lubricidad desviada o exagerada, para pervertir a la víctima antes de atacar. Tras varias noches de precalentamiento, el íncubo se materializa y copula con la mujer, llegando a tener  unos coitos tan salvajes y placenteros que la mujer puede llegar a varios orgásmos juntos, teniendo un coito multiórgasmico,  a veces entrecortados por momentos de lucidez que deriva en auténtico horror, pero que no puede hacer nada por detenerlo.

A la mañana siguiente, la víctima no recuerda casi nada, sólo que ha tenido un sueño húmedo, brutal y extraño y que, a juzgar por la cantidad de semen y sangre que hay en sus genitales, no ha sido una experiencia del todo irreal. Además, ya la víctima comienza a sentir debilidad y abatimiento, ya que el íncubo ha empezado a extraer su energía erótica a través del coito. A veces piensan que son ellas mismas quienes se han lesionado durante un sueño erótico.

 

Consecuencias:

En la mayoría de los casos, la víctima comienza a tener infecciones genitales frecuentes, tratándose y al poco tiempo volviendo a aparecer la infección, también sienten desgano por su pareja en caso de tenerla, suelen despertar con moretones por todo el cuerpo y especialmente en la zona de los senos y muslos, sequedad en la boca etc.

En caso de que la víctima se quede embarazada, puede dar a luz a bebés, pero también a abortos con apariencia medio humana-medio animal, criaturas deformes. Se dice que el mismísimo Anticristo podría ser engendrado por un demonio lúbrico, si bien hay teorías que sostienen que de estas relaciones aberrantes pueden salir seres con increíbles poderes mágicos (pero yo no lo creo).

Los íncubos atacan a todo tipo de mujer, sin importarles su edad, apariencia física o estado civil.  les da igual que sea guapa o fea, alta o baja, viuda, soltera o casada, embarazada o infértil, enferma o sana, ninfómana o anorgásmica, el caso es que sea mujer y que tenga una mínima energía sexual para alimentarse de ella, y así se la irá robando noche tras noche, de manera que el íncubo se va haciendo cada vez más fuerte mientras su víctima (que, enganchada al placer, es capaz de dejar a su marido de lado y consagrarse al demonio) se debilita progresivamente, llegando en ocasiones a sufrir ataques al corazón o una muerte violenta ocasionada por el intenso placer sexual que su cuerpo, ya consumido, no soporta.

Espero que os haya quedado un poco más claro lo que son los Íncubos…

Mañana os escribiré sobre los Súcubos ( demonios femeninos).

 

María Mayor. Noviembre de 2015

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